Foto real o generada: cuándo uso cada una
Una herramienta de inteligencia artificial puede generar una imagen en segundos. Dónde me ahorra horas, dónde prefiero la cámara y una regla que no rompo: todo lo que se enseña, existe.


Me preguntan mucho si la inteligencia artificial me quita trabajo. La respuesta corta: me quita las horas que menos me gustaban y no me toca las que importan. La larga es esta.
Dónde me ahorra horas
Bocetos. Antes de una sesión, genero versiones rápidas de lo que tengo en la cabeza: una cazoleta con luz azul de borde sobre negro, un cóctel con la barra desenfocada detrás. No son fotos, son dibujos para hablar con el cliente. En diez minutos tenemos claro qué queremos y qué no, y eso antes costaba una tarde de referencias.
Fondos y texturas. Un degradado limpio, una pared de cemento, un cielo para una composición. Cosas que nadie va a comprar y que solo sirven de escenario.
Pruebas de composición. Cuando diseño un carrusel o una portada, pruebo con imágenes generadas antes de decidir qué fotografío de verdad. Es más barato equivocarse ahí.
Dónde prefiero la cámara
El producto. Si vendes una cazoleta, la cazoleta de la foto tiene que ser la tuya: su color, su brillo, sus imperfecciones. Una imagen generada se parece a otras mil y, sobre todo, no es la que va a llegar a casa del cliente.
Las personas y los locales. Tu bar tiene una luz, un desgaste en la barra y una forma de estar lleno que ninguna herramienta conoce. La gente que entra por Instagram quiere ver ese sitio, no uno parecido.
La luz. Es lo que enseño en cada sesión y lo que más me piden. La luz real sobre un objeto real tiene decisiones detrás: dónde la puse, qué dejé a oscuras, qué borde resalté. Eso se nota, aunque quien mira no sepa decir por qué.
La regla
Todo lo que se enseña, existe.
Si una imagen mía muestra un producto, un plato o un local, es porque estuve delante con la cámara. Lo generado se queda en la fase de pensar, nunca en la de publicar como si fuera real. Es una decisión de oficio y también de confianza: quien compra por una foto tiene derecho a recibir lo que vio.
Y una cosa más
Rápido y barato son argumentos, pero también lo es parecerse a todo el mundo. Los feeds se están llenando de imágenes perfectas que no son de nadie. Una foto real, con su luz decidida y su detalle de verdad, hoy destaca más que nunca. Por eso hago esto.