El reel, las fotos, el ambiente, se explican por sí mismos.
Level 99 es un lounge en Valencia que es bar, restaurante y cachimbería a la vez. Pero lo que lo define no está en la carta: está en cómo se siente pasar la noche allí.
Luz baja, sofás de terciopelo que se hunden en la penumbra y un logotipo que brilla en la pared como si no hubiera otra luz en el local. Es un sitio al que se viene sin prisa. Las conversaciones se alargan, las cachimbas se comparten y la noche va subiendo de nivel sin que nadie mire el reloj.
La barra es la otra protagonista. Cócteles que se piden por su nombre, como el Ferrero Rocher Martini, con su borde de avellana y chocolate; postres para compartir en el centro de la mesa, y noches con nombre propio, como la Spritz Party. Tanto, que cuando cierra en agosto lo dice él mismo: el mes se siente vacío sin ellos.
La idea era contar todo eso sin explicarlo. Que quien vea una foto o un reel note la temperatura del local antes de haber entrado: el producto brillando en la sombra, los detalles que hacen que alguien diga «¿vamos a Level?». Todo, llevado al máximo Level.

